Mira a tu
alrededor. En este momento, mires donde mires, está ocurriendo una reacción
química. Puede que no seas consciente pero estos procesos también ocurren dentro
de ti.
El 96% de los organismos vivos actuales están compuestos por cuatro tipos principales de átomos: hidrógeno, oxígeno, carbono y nitrógeno, y son capaces de formar millones de moléculas mediante las uniones de estos átomos entre sí.
El 96% de los organismos vivos actuales están compuestos por cuatro tipos principales de átomos: hidrógeno, oxígeno, carbono y nitrógeno, y son capaces de formar millones de moléculas mediante las uniones de estos átomos entre sí.
El cuerpo
humano vivo debe llevar a cabo diferentes reacciones químicas si quiere
mantenerse con vida. Si alguna de sus reacciones químicas en sus funciones
vitales es interrumpida, puede que no continúe con vida.
Existe
química en los seres vivos porque nacen, crecen y se desarrollan por medio de
procesos químicos. Los seres vivos son complejos y organizados y son capaces de
realizar múltiples funciones para mantenerse con vida. El sistema circulatorio mueve
la sangre por todo el cuerpo, llevando en su interior los nutrientes, el
oxígeno, el dióxido de carbono o las hormonas a todo el cuerpo, dando vidas a
las células que componen los tejidos y regulando sus propias funciones vitales
para la vida.
La respiración también
es un proceso químico, porque respiramos oxígeno (O2), que al ingresar en
nuestro cuerpo se combina con carbono (C). Al exhalar liberamos esta nueva
molécula llamada dióxido de carbono (CO2). Esta molécula puede ser absorbida
por las plantas, las cuales se encargan de retiran el carbono, devolviendo
únicamente el oxígeno, creando así un círculo infinito de transformaciones y
reacciones químicas.
Por la
química vivimos, ya que dentro de nuestro cuerpo se fabrican enzimas digestivas
que metabolizan los alimentos: proteasa (proteínas), amilasa (almidones)
y lipasa (grasas) y además realizan la función de catalizador
que les permiten realizar reacciones mucho más rápidas. Las enzimas
metabólicas, presentes en cada célula del cuerpo, ayudan a limpiar el organismo
de desechos metabólicos y toxinas y proporcionan energía, reparando las células
para su buen funcionamiento.
El cuerpo
humano es un verdadero laboratorio donde ocurren miles de reacciones
químicas.
Fuente:
triplenlace.com
