¡Hola de nuevo! En el post anterior descubrimos
de qué estaban hechos los fuegos artificiales. Ahora vamos a ver cómo explotan
y cómo se preparan. ¿Qué otros compuestos químicos se utilizan para que
el resultado sea tan bonito?
Primero, para aumentar su tamaño se emplea un aglomerante
llamado dextrina (un derivado del almidón
soluble en agua) que permite crear bolitas de explosivo de colores que viajan
más lejos en el aire al explotar y arden con más intensidad.
Algunos cohetes llevan un fino polvo de trisulfido de antimonio que es el responsable de que, al explotar,
el fuego artificial deje una nube de partículas brillantes como si fueran
purpurina. Finalmente, la mezcla explosiva se introduce en una cápsula hecha
con capas de papel que retienen los gases para que el proyectil explote en lugar
de solo arder.
El papel no contamina tanto como otros materiales, arde con
facilidad y es barato. Cuánto más apretado esté el proyectil y más gruesas sean
sus paredes, más ruido hace al detonar.
El momento de la
explosión
Un cohete de fuegos artificiales normal consta de dos fases, la
primera es una cápsula con forma de tubo con una carga de pólvora y una salida
por la parte inferior que es la que impulsa el proyectil hacia arriba. A veces
se utilizan diferentes propelentes para que el cohete emita un silbido al
subir.
Cuando se quema por completo,
la mecha interna llega a una segunda cámara comprimida que es la que explota,
liberando las sales y generando el destello en el aire. Generalmente, esa
segunda cámara tiene forma esférica, lo que da a los fuegos artificiales su
característica forma globular. Si los componentes utilizados arden más
despacio, van cayendo, convirtiendo la esfera de partículas en algo parecido a
una enorme flor de fuego.
La forma de la segunda fase y
la disposición interna de las esferas de sales determinan la forma que generan
al explotar. Por eso algunos fuegos artificiales forman figuras simples en el
aire. La segunda fase cilíndrica genera un cono de partículas hacia arriba que se
abren y caen formando una palmera. También puede explotar formando un anillo.
Algunos proyectiles tienen una segunda cámara con pequeños tubos
llenos de esferas de sales. Al explotar, esos tubos actúan como pequeños
morteros que envían las partículas incandescentes zumbando en todas direcciones
como si fueran insectos de luz.
¿Qué os ha parecido el post? Como
veis, las reacciones químicas pueden llegar a ser muy divertidas y crear cosas
tan bonitas como los fuegos artificiales.
Fuente: gizmodo.com

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